Siempre me pasa lo mismo, tanto esperar el fin de semana para que luego resulte un fiasco. Hoy no me deja en paz una obra que están construyendo justo enfrente de mi casa. Han estado todo el día con ruidos estridentes de maquinarias y herramientas.
Quisiera estar a cien kilómetros por lo menos de aquí, escondida en algún refugio, una cabañita perdida en medio de un enorme bosque de altos eucaliptus por ejemplo, donde sólo escuche el rumor del viento en la copa de los árboles y los trinos de los pájaros.
Creo que si encontrara la posibilidad de estar en ese lugar, sola con mi computadora y nada ni nadie más me quedaría días, meses, años, no sé toda la vida! Es que estoy harta del ruido de la obra de enfrente!! Y encima no sé hasta cuándo durará, espero que no se les ocurra trabajar mañana que es domingo porque juro que los demando por ruidos molestos.



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